Conoce más

Cerrar
Denny's Philly Cheesesteak - Descuentos para socios de AARP

Denny's

Los socios ahorran todos los días

Tarjeta de Seguro Social, los posibles cambios del seguro social

Seguro Social

Aprende a maximizar sus beneficios

Tanger Outlets

Tanger Outlets

Libro de cupones gratis para socios

Red contra el fraude

Red contra el fraude

Ve alertas de estafas en tu estado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Celebra y ahorra en tu membresía de AARP

ENCICLOPEDIA MÉDICA

Enfermedades y afecciones A – Z
powered by Talix

Complicaciones y tratamientos

Los embarazos pueden complicarse por muchos motivos. Algunas veces, las afecciones médicas existentes de una mujer pueden contribuir a la aparición de problemas y otras veces, surgen nuevas afecciones debido a los cambios corporales y hormonales que se producen durante el embarazo. Entre algunas de las complicaciones más frecuentes, se incluyen las siguientes:

Aborto espontáneo

El aborto espontáneo es la pérdida del embarazo durante las primeras 20 semanas de gestación, cuyos motivos no siempre se conocen. La mayoría de los abortos espontáneos se producen durante el primer trimestre (primeras 13 semanas de embarazo). Las anomalías cromosómicas pueden impedir el desarrollo adecuado del óvulo fecundado. Otras veces, problemas físicos en el aparato reproductor de la mujer pueden dificultar el desarrollo de un feto sano.

Al aborto espontáneo algunas veces se lo conoce como interrupción natural del embarazo, ya que el cuerpo elimina el feto de forma similar a lo que sucede durante la interrupción provocada del embarazo. El indicio más frecuente de un aborto espontáneo es la hemorragia vaginal anormal.

Entre otros síntomas, se incluyen los siguientes:

  • Dolor y calambres en la zona baja del abdomen.
  • Desaparición de los síntomas del embarazo, por ejemplo, las náuseas matutinas.

La mayoría de los abortos espontáneos no requieren una intervención quirúrgica. Cuando el aborto espontáneo se produce antes de las 12 semanas de gestación, por lo general, el tejido se disuelve o se expulsa de forma espontánea sin necesidad de una mayor intervención. Algunas pacientes deberán tomar medicamentos o someterse a una intervención quirúrgica menor en el consultorio para estimular la expulsión del tejido.

Embarazo ectópico

En el embarazo ectópico, el óvulo fecundado se implanta fuera del útero, generalmente en una de las trompas de Falopio. Debido a las limitaciones de espacio y la falta de tejidos nutritivos en las trompas, el feto no puede desarrollarse correctamente. El embarazo ectópico puede provocar un dolor intenso y dañar el aparato reproductor; por lo que es una afección potencialmente mortal. A medida que el feto continúa desarrollándose, puede romper las trompas de Falopio y provocar una hemorragia grave (hemorragia interna).

En este tipo de embarazo, el feto no tiene posibilidades de sobrevivir. La mujer deberá tomar medicamentos y someterse a una cirugía y a un control cuidadoso del aparato reproductor por parte de un ginecólogo. Las causas de un embarazo ectópico incluyen endometriosis (una afección en la que el tejido celular similar al del útero crece en alguna otra parte del cuerpo) y cicatrices en las trompas de Falopio debido a una infección de transmisión sexual que haya tenido anteriormente la mujer.

Diabetes gestacional

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se diagnostica durante el embarazo Un diagnóstico de este tipo supone inquietudes adicionales de las cuales ocuparse durante el embarazo e indica que usted presenta un riesgo mayor de tener diabetes. Al igual que con los demás tipos de diabetes, la diabetes gestacional es producto de una incapacidad del organismo de la mujer de producir suficiente cantidad de insulina. Para la mayoría, la diabetes gestacional no provoca síntomas evidentes.

Si bien la mayoría de las personas con diabetes gestacional da a luz bebés sanos, la afección puede aumentar el riesgo de que el bebé tenga macrosomía (un cuerpo más grande de lo normal). Otros riesgos de salud para el bebé incluyen los siguientes:

  • ictericia
  • síndrome de dificultad respiratoria
  • niveles anormalmente bajos de minerales en la sangre
  • hipoglucemia

La diabetes gestacional se trata mediante cambios en el régimen alimentario y un control estricto de los niveles de glucemia. También podría ser necesaria la ingesta de insulina. El objetivo es mantener la glucemia de la madre dentro de un rango normal durante el resto del embarazo para que tanto la madre como el feto permanezcan saludables.

Insuficiencia cervical (cuello uterino incompetente)

Un feto en desarrollo ejerce una presión continua sobre el cuello uterino de la embarazada. En algunos casos (poco frecuentes), la presión se torna excesiva para el cuello uterino y este comienza a abrirse antes de que el bebé esté listo para nacer. Las mujeres que anteriormente han tenido un embarazo complicado debido a la insuficiencia cervical o que se han sometido a una cirugía de cuello uterino son las más propensas a sufrir este problema.

A menudo, los síntomas son muy generales e inespecíficos. De hecho, la mayoría de las mujeres con insuficiencia cervical no saben que el cuello uterino está perdiendo grosor o longitud. La característica más representativa de esta afección es que es indolora. Sin embargo, algunas mujeres refieren una sensación de presión o calambres leves.

La insuficiencia cervical se diagnostica midiendo la longitud del cuello uterino mediante una ecografía. El tratamiento puede incluir reposo en cama, óvulos vaginales de progesterona o una intervención quirúrgica denominada cerclaje, que es una cirugía menor en la que se dan puntadas con un hilo resistente alrededor del cuello uterino para reforzarlo y mantenerlo cerrado.

El tratamiento de la insuficiencia cervical dependerá de muchos factores, entre ellos, la longitud del cuello uterino, la edad gestacional y el desenlace de los embarazos anteriores, si los hubo.

Desprendimiento de placenta

El desprendimiento de placenta se produce cuando la placenta se separa del útero de forma completa o parcial antes del nacimiento. Debido a esta separación, el feto no puede recibir correctamente los nutrientes ni el oxígeno. El desprendimiento de placenta se produce con mayor frecuencia en el tercer trimestre de embarazo y los síntomas frecuentes incluyen hemorragia vaginal, contracciones y dolor abdominal.

No existe una respuesta definitiva respecto del motivo del desprendimiento de placenta, pero se cree que puede provocarlo un traumatismo físico. La presión arterial elevada también puede dañar la conexión entre la placenta y el útero.

Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de desprendimiento. Las embarazadas con presión arterial elevada son mucho más propensas a este desprendimiento. Esto es así tanto para problemas de presión arterial no relacionados con el embarazo (hipertensión crónica) como para los relacionados con el embarazo, tales como la toxemia (preeclampsia).

La probabilidad de tener un desprendimiento de placenta se relaciona estrechamente con la cantidad y la naturaleza de los embarazos previos. Cuantos más bebés haya tenido, mayor es el riesgo de desprendimiento. Lo más importante es que, si usted ha tenido un desprendimiento de placenta anteriormente, tiene cerca de una en 10 posibilidades de volver a tenerlo en su próximo embarazo.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de desprendimiento de placenta incluyen los siguientes:

  • consumo de tabaco
  • consumo de drogas (especialmente, anfetaminas y cocaína)

Placenta previa (placenta baja)

La placenta previa es una complicación poco frecuente del embarazo que se produce si la placenta se adhiere a la parte baja de la pared uterina y cubre el cuello uterino de forma parcial o total. Cuando sucede, generalmente se produce durante el segundo o tercer trimestre.

Sin embargo, es frecuente que algunas mujeres tengan una placenta baja durante las primeras etapas del embarazo. El médico supervisará la afección, pero, por lo general, la placenta se desplaza al lugar correspondiente sin ninguna intervención.

La placenta previa se torna una afección más grave en el segundo o tercer trimestre y puede provocar una hemorragia vaginal abundante. Si no se trata, la placenta previa puede provocar una hemorragia lo suficientemente abundante como para generar un choque en la madre o, incluso, la muerte. Afortunadamente, la mayoría de los casos de esta afección se detecta de forma precoz y se brinda el tratamiento adecuado.

Cantidad baja o excesiva de líquido amniótico

El líquido amniótico acolchona el útero para evitar que el feto sufra algún traumatismo y además ayuda a mantener la temperatura dentro del útero. Un nivel demasiado bajo (oligohidramnios) o demasiado alto (polihidramnios) de líquido amniótico interfiere en algunas de las funciones normales del útero.

Una baja cantidad de líquido amniótico puede evitar que el bebé desarrolle correctamente los músculos, las extremidades y los pulmones y puede afectar el aparato digestivo.

La mayoría de los casos de líquido amniótico excesivo son leves y no provocan complicaciones. En algunos casos poco frecuentes, demasiado líquido amniótico puede provocar una ruptura prematura de las membranas amnióticas, un desprendimiento de placenta, un parto prematuro o una hemorragia posparto.

La ausencia o el exceso de líquido generalmente se detectan durante el segundo trimestre, cuando el feto comienza a practicar la respiración y aspira el líquido amniótico. Para quienes tienen muy poco líquido amniótico, puede bombearse solución salina en el saco amniótico para disminuir el riesgo de compresión o lesión en los órganos del bebé durante el parto.

Para quienes tienen demasiado líquido amniótico, pueden emplearse medicamentos para disminuir la producción de líquido. En algunos casos, puede requerirse una amniorreducción, una intervención quirúrgica para drenar el exceso de líquido. En cualquiera de los dos casos (líquido amniótico escaso o excesivo), si estos tratamientos no surten efecto, puede requerirse la inducción del parto o una cesárea.

Preeclampsia

La preeclampsia es una afección caracterizada por presión arterial elevada y un recuento elevado de proteínas en la orina. Los médicos no están seguros de la causa de la preeclampsia, la cual puede oscilar entre leve y grave. En los casos graves, los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • dolor de cabeza intenso
  • visión borrosa o pérdida temporal de la visión
  • dolor en la parte superior del abdomen
  • náuseas
  • vómitos
  • mareos
  • menor volumen de orina
  • aumento de peso repentino
  • inflamación del rostro y las manos

Si tiene dolores de cabeza intensos, visión borrosa o dolor intenso en el abdomen, comuníquese con el médico o acuda a la sala de emergencias de inmediato.

En la mayoría de las mujeres, la preeclampsia no afectará la salud del bebé. Sin embargo, algunos casos de preeclampsia -especialmente en los graves y en los que esta se desarrolla en las primeras etapas del embarazo- pueden impedir que la placenta obtenga suficiente cantidad de sangre. La preeclampsia puede provocar graves complicaciones para la madre y el bebé, entre ellas:

  • crecimiento lento
  • bajo peso al nacer
  • parto prematuro
  • dificultades respiratorias en el bebé
  • desprendimiento de placenta
  • Síndrome HELLP
  • eclampsia

La única cura para la preeclampsia es el parto. No obstante, los síntomas de la preeclampsia pueden tratarse con medicamentos y reposo en cama. El reposo en cama puede disminuir la presión arterial y aumentar el flujo sanguíneo que llega a la placenta. En muchos casos, se toman medicamentos anticonvulsivos, ya que las convulsiones pueden ser una complicación frecuente y grave tanto para la madre como para el bebé. Los antihipertensivos (medicamentos para la hipertensión) algunas veces se toman para disminuir la presión arterial y los corticoesteroides pueden emplearse para estimular la maduración de los pulmones del bebé a fin de prepararlos para un parto prematuro.

Parto prematuro

El parto se considera prematuro cuando se produce después de las 20 semanas y antes de la semana 37 de embarazo. Tradicionalmente, el diagnóstico se realiza cuando las contracciones uterinas frecuentes se asocian con dilatación (apertura) o borramiento (pérdida de grosor) del cuello uterino.

La mayoría de los partos prematuros se producen de forma espontánea. No obstante, hasta un cuarto de los casos de partos prematuros son producto de una decisión intencional de tener al bebé antes de tiempo. Estos casos generalmente se deben a complicaciones en la madre o en el bebé, que pueden tratarse mejor si se lleva a cabo el parto aún cuando la madre no está en su fecha de parto.

El parto prematuro requiere atención médica inmediata mediante la cual se puede intentar detener o posponer el parto. Una mujer que presenta síntomas de parto prematuro puede hacer reposo en cama o tomar medicamentos para detener las contracciones. Una gran cantidad de estas pacientes tiene su parto a término.

Existen varios factores de riesgo asociados con el parto prematuro, entre los cuales se incluyen los siguientes:

  • consumo de tabaco
  • cuidado prenatal inadecuado
  • antecedentes de varios abortos
  • antecedentes de partos prematuros
  • cuello uterino incompetente
  • fibromas uterinos
  • infecciones de las vías urinarias y otras infecciones

Trombosis venosa

La trombosis venosa es un coágulo que habitualmente se forma en una vena de la pierna. Las mujeres son propensas a tener coágulos durante el embarazo y el parto, especialmente después del parto. El organismo aumenta la capacidad de coagulación de la sangre durante el parto y, algunas veces, el útero agrandado dificulta el retorno de la sangre de las extremidades inferiores al corazón. Los coágulos cerca de la superficie son más frecuentes, mientras que la trombosis venosa profunda, que es mucho más peligrosa, afortunadamente es menos frecuente.

Los principales factores de riesgo de formación de coágulos en las mujeres incluyen los siguientes:

  • antecedentes familiares de trombosis
  • ser mayor de 30 años
  • haber tenido tres o más partos anteriores
  • haber estado postrada en cama
  • tener sobrepeso
  • haber tenido una cesárea anteriormente

Otras complicaciones menos frecuentes incluyen las siguientes:

Embarazo molar

Un embarazo molar es una anomalía de la placenta en la que se forma una masa anormal en lugar de un embrión normal dentro del útero después de la fecundación. También llamada enfermedad trofoblástica gestacional (ETG), mola hidatiforme o mola, el embarazo molar es poco frecuente y se produce en uno de cada 1000 embarazos en los Estados Unidos.

Existen dos tipos de embarazos molares: completos y parciales. Los embarazos molares completos se forman cuando el espermatozoide fecunda un óvulo vacío. La placenta crece y produce la hormona del embarazo hCG, pero no hay ningún feto adentro. El embarazo molar parcial se produce cuando se forma una masa que contiene las células anormales y un embrión con anomalías graves. En este caso, la masa anormal en crecimiento superará rápidamente al feto.

Un embarazo molar requiere dilatación y legrado (D y L) de forma inmediata y un seguimiento estricto, ya que la masa puede volver a crecer rápidamente e, incluso, transformarse en cáncer.

Síndrome de alcoholismo fetal

El síndrome de alcoholismo fetal se produce cuando existen defectos mentales y físicos en el feto como consecuencia del consumo de alcohol por parte de la madre durante el embarazo. El alcohol penetra la placenta y se lo ha vinculado con retraso en el crecimiento y el desarrollo de un cerebro dañado. Cada año, 40.000 bebés nacen con algún tipo de complicación relacionada con el alcohol en los Estados Unidos.

Síndrome HELLP

El síndrome HELLP (hemólisis, enzimas hepáticas elevadas y bajo recuento de plaquetas) es una afección caracterizada por anomalías hepáticas y sanguíneas. El síndrome HELLP puede producirse solo o en relación con la preeclampsia. Los síntomas son, por lo general, náuseas, dolor gastrointestinal, cefaleas y picazón intensa. El tratamiento del síndrome HELLP generalmente requiere un parto inmediato, ya que existe un riesgo elevado de complicaciones de salud graves para la madre, incluido un daño permanente en el sistema nervioso, los pulmones y los riñones.

Eclampsia

La eclampsia se produce cuando la preeclampsia avanza, ataca el sistema nervioso central y provoca convulsiones. Se trata de una afección muy grave que, si no se trata, puede ser mortal tanto para la madre como para el bebé. No obstante, con el cuidado prenatal adecuado, es muy poco frecuente que la preeclampsia más controlable avance y se convierta en eclampsia.


Contenido proveído por:

Escrito por (en Inglés): Tracy Stickler
Revisado médicamente (en Inglés) : Jennifer Gunter, MD, OB/GYN

Esta función es sólo para fines informativos y no debe ser usado para reemplazar el cuidado y la información recibida por su proveedor de atención médica. Por favor, consulte a un profesional con respecto a algún problema de salud que pueda tener.
health
TOOLS
Symptom Search
Enter your symptoms in our Symptom Checker to find out possible causes of your symptoms. Go.
Drug Interaction Checker
Enter any list of prescription drugs and see how they interact with each other and with other substances. Go.
Pill Identifier
Enter its color and shape information, and this tool helps you identify it. Go.
Drugs A-Z
Find information on drug interactions, side effects, and more. Go.
Publicidad

 

 

Ofertas Y Beneficios

De compañías que cumplen con los altos estándares de servicio y calidad establecidos por AARP.

Beneficios para miembros de AT&T

Los socios ahorran un 10% en la tarifa mensual de servicio de ciertos planes de wifi de AT&T

Member Benefit AARP Regal 2

Los socios pagan $9.50 por boletos ePremiere de Regal que se compren en línea.

Walgreens 1 discount membership aarp

Los socios ganan puntos en productos de salud y bienestar marca Walgreens

Member Benefits

Únete o renueva tu membresía hoy. Los socios de AARP obtienen beneficios exclusivos y ayudan a lograr un cambio social

Publicidad