Join AARP
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today
Your email address is now confirmed.
You'll start receiving the latest news, benefits, events, and programs related to AARP's mission to empower people to choose how they live as they age.
You can also manage your communication preferences by updating your account at anytime. You will be asked to register or log in.
In the next 24 hours, you will receive an email to confirm your subscription to receive emails related to AARP volunteering. Once you confirm that subscription, you will regularly receive communications related to AARP volunteering. In the meantime, please feel free to search for ways to make a difference in your community at www.aarp.org/volunteer
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today

Amigdalectomía es el nombre de la intervención quirúrgica que se realiza para extirpar las amígdalas, que son dos glándulas pequeñas ubicadas en la parte posterior de la garganta. Producen glóbulos blancos para combatir las infecciones, pero a veces también pueden infectarse.
La infección frecuente en las amígdalas, denominada amigdalitis, puede ser un motivo para realizar una amigdalectomía. También puede realizarse para tratar problemas de respiración, como el ronquido intenso o la apnea del sueño.
La amigdalitis es una infección de las amígdalas que provoca inflamación y dolor de garganta. También se presentan otros síntomas, como fiebre, dificultad para tragar e inflamación de los ganglios del cuello. El médico quizás note enrojecimiento en la garganta y una capa blanca o amarilla en las amígdalas. A veces, la inflamación puede desaparecer sola. Sin embargo, en otros casos es necesario tomar antibióticos o someterse a una intervención.
Si bien la amigdalitis y la amigdalectomía son más frecuentes en los niños, los problemas en las amígdalas que exigen una intervención pueden manifestarse en personas de cualquier edad.
Un caso de amigdalitis no es motivo suficiente para realizar una amigdalectomía; generalmente, esta es una opción de tratamiento para aquellos que tienen amigdalitis o amigdalitis estreptocócica con frecuencia. En casos de más de siete amigdalitis o amigdalitis estreptocócicas en un año, los National Institutes of Health [Institutos Nacionales de la Salud, NIH] recomiendan consultar al médico para analizar la posibilidad de una amigdalectomía.
Esta intervención también se realiza para tratar otros problemas médicos, por ejemplo, los siguientes:
En primer lugar, es necesario dejar de tomar medicamentos antinflamatorios dos semanas antes de la intervención. Entre estos medicamentos, se incluyen aspirina, ibuprofeno y naproxeno. Los fármacos de este tipo pueden aumentar el riesgo de sangrado durante la intervención y posteriormente.
Deberá ayunar a partir de la medianoche antes de la intervención; no podrá comer ni beber, ya que tener el estómago vacío reduce el riesgo de que la anestesia provoque náuseas.
Asegúrese de planificar la recuperación en el hogar. Alguien deberá llevarlo a su casa y ayudarlo en los días posteriores a la intervención. La mayoría de las personas hacen reposo en su casa durante aproximadamente una semana después de la intervención.
Existen varias formas diferentes de extirpar las amígdalas. El método más común se denomina disección con bisturí frío, que consiste simplemente en la extirpación de las amígdalas con un bisturí.
Otro método común consiste en quemar los tejidos mediante un proceso llamado cauterización. La vibración ultrasónica (con ondas sonoras) también se aplica en algunas amigdalectomías. En general, estos tipos de intervenciones demoran media hora e
independientemente del método quirúrgico que elija el médico, se administrará anestesia general. No estará despierto durante la intervención ni sentirá dolor. Cuando se despierte, se encontrará en la sala de recuperación. El personal médico le controlará la presión arterial y la frecuencia cardíaca una vez que esté despierto. La mayoría de las personas se van a su casa el mismo día de la intervención si no surgen complicaciones.
Desafortunadamente, los pacientes sienten un poco de dolor durante la recuperación. El dolor de garganta es el síntoma posquirúrgico principal. Quizás también sienta dolor en la mandíbula, los oídos o el cuello. Haga mucho reposo, sobre todo durante los primeros dos o tres días posteriores a la intervención.
Beba agua o coma paletas heladas para mantenerse hidratado sin lastimar la garganta. El caldo y el puré de manzana tibios son alimentos ideales durante la primera etapa de la recuperación. Luego de algunos días, puede incorporar helado, pudín, avena y otros alimentos blandos. No consuma alimentos duros, crocantes ni picantes durante varios días después de la intervención.
Los analgésicos pueden ser de utilidad en la etapa de recuperación. Tome los medicamentos tal como se los receta el médico. Consulte al médico si tiene sangrado o fiebre y recuerde que es normal roncar durante las dos primeras semanas después de la intervención. Llame al médico si tiene dificultad para respirar luego de las dos primeras semanas.
Muchas personas retoman el trabajo o la escuela a las dos semanas después de la intervención.
La mayoría de las personas que se someten a una amigdalectomía tienen menos infecciones en la garganta en lo sucesivo.
Escrito por (en Inglés): Erica Roth
Revisado médicamente (en Inglés)
: George Krucik, MD