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La anemia se produce cuando una persona tiene una cantidad de glóbulos rojos (GR) menor de lo normal. Según la American Society of Hematology [Sociedad Estadounidense de Hematología, ASH], existen numerosos factores que pueden incidir en que la cantidad de GR sea menor de lo normal, entre ellos la edad, las infecciones víricas y ciertas enfermedades crónicas (ASH, 2010).
La anemia ferropénica es el tipo más común de anemia. Se presenta cuando el organismo no tiene suficiente hierro. El organismo necesita el hierro para producir una proteína denominada hemoglobina, que se encarga de transportar oxígeno a los tejidos. Los tejidos y los músculos necesitan oxígeno para funcionar eficazmente.
En las mujeres en edad de procrear, la causa más común de anemia ferropénica es la falta de hierro en sangre debido a menstruaciones abundantes o a un embarazo. La anemia ferropénica también puede deberse a un régimen alimentario deficiente o a ciertas enfermedades de los intestinos que afectan la absorción del hierro. En general, la afección se trata con suplementos de hierro.
Según los Centers for Disease Control and Prevention [Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC], la carencia de hierro es la carencia nutritiva más común de los Estados Unidos. También es la causa más común de anemia (CDC, 2011).
Existen numerosas razones por las que una persona podría carecer de hierro, por ejemplo:
Consumir muy poco hierro durante un período prolongado puede generar falta de hierro en el organismo. El hierro se encuentra en alimentos como la carne, los huevos y en algunas verduras verdes. Las embarazadas y los niños pequeños posiblemente necesiten incorporar más hierro en el régimen alimentario ya que es fundamental en tiempos de crecimiento y desarrollo rápidos.
En las mujeres en edad de procrear, las causas más comunes de anemia ferropénica son el sangrado menstrual abundante o la hemorragia durante el parto. Los CDC descubrieron que aproximadamente el nueve por ciento de las mujeres de entre 12 y 49 años tienen carencia de hierro (CDC, 2012).
Ciertas afecciones médicas pueden causar una hemorragia interna, que puede conducir a anemia ferropénica. Entre algunos ejemplos, se incluyen úlceras en el estómago, pólipos (protuberancias en los tejidos) en el colon o los intestinos o cáncer de colon. El uso frecuente de analgésicos, como aspirina, también puede causar una hemorragia en el estómago.
Algunas enfermedades o intervenciones quirúrgicas que afectan a los intestinos también pueden interferir en la absorción de hierro. Incluso si en el régimen alimentario se incluye una cantidad suficiente de hierro, la celiaquía o una cirugía intestinal, como la derivación gástrica, quizás limiten la cantidad de hierro que puede absorber el organismo.
La anemia es una afección común y puede presentarse en hombres y mujeres de todas las edades y grupos étnicos. El riesgo de padecerla es mayor en los siguientes grupos:
Los síntomas de la anemia ferropénica pueden ser muy leves al principio, y es posible que no se los detecte. De hecho, la mayoría de las personas ignoran que tienen anemia leve hasta que se la identifica mediante un análisis de sangre de rutina (ASH, 2010).
Entre los síntomas de la anemia ferropénica moderada a grave, se incluyen los siguientes:
El médico puede diagnosticar la anemia con análisis de sangre. Entre ellos, se incluyen los siguientes:
Generalmente, el análisis denominado hemograma completo (HC) es el primer análisis que emplea el médico. Un HC mide la cantidad de todos los componentes en la sangre, entre ellos los siguientes:
El HC brinda información sobre la sangre que sirve para diagnosticar la anemia ferropénica. Esta información incluye lo siguiente:
En la anemia ferropénica, los niveles de hematocrito y hemoglobina son bajos. Por lo general, los GR son más pequeños de lo normal.
A menudo, un HC se realiza como parte de una exploración física de rutina debido a que es un buen indicador del estado de salud general de una persona. Es posible que también se haga como un análisis de rutina antes de una intervención quirúrgica. Este análisis sirve para diagnosticar este tipo de anemia ya que la mayoría de las personas desconocen que carecen de hierro.
Generalmente, la anemia puede confirmarse con un HC. El médico podría indicarle más análisis de sangre para determinar la gravedad de la anemia y decidir el tratamiento. Quizás también analicen la sangre con un microscopio. Estos análisis brindarán información como la siguiente:
El médico también podría realizar más análisis de diagnóstico para descartar una hemorragia interna en otras partes del cuerpo. Entre algunos ejemplos, se incluyen los siguientes:
La mayoría de los casos de anemia ferropénica son leves y no provocan complicaciones. Sin embargo, si la anemia o la carencia de hierro no se tratan, pueden presentarse otros problemas de salud, por ejemplo:
Cuando se tiene anemia, el corazón debe bombear más sangre para compensar la baja cantidad de oxígeno, lo que puede provocar arritmia. En casos graves, quizás cause insuficiencia cardíaca o agrandamiento del corazón.
En casos graves de carencia de hierro, es posible que el bebé nazca prematuramente o con peso bajo. La mayoría de las embarazadas toman suplementos de hierro como parte del cuidado prenatal para evitar que esto suceda.
Los bebés y niños que tienen una carencia grave de hierro quizás manifiesten un retraso en el crecimiento y el desarrollo. Es posible que también tengan mayor predisposición a infecciones.
Los comprimidos de hierro restituyen los niveles de hierro en el organismo. Si es posible, debe tomarlos en ayunas para mejorar la absorción. Si le causan malestar estomacal, puede tomarlos con las comidas. Quizás tenga que tomar suplementos durante varios meses. Los suplementos de hierro tal vez causen estreñimiento y heces de color negro.
Los regímenes alimentarios con alto contenido de carne, verduras de hojas oscuras, frutas secas y frutos secos, y cereales fortificados con hierro tratan o previenen la carencia de hierro. Además, la vitamina C permite que el organismo absorba el hierro. Si toma comprimidos de hierro, el médico podría sugerirle tomarlos con una fuente de vitamina C, como un vaso de jugo de naranja o algún cítrico.
Los suplementos de hierro no serán de utilidad si la carencia se debe a un sangrado profuso. Quizás se indiquen anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) a mujeres que tienen menstruaciones abundantes para reducir la cantidad de sangrado menstrual cada mes.
En los casos más graves, una transfusión de sangre puede reemplazar la carencia de hierro y la pérdida de sangre rápidamente.
Cuando la causa se debe a un consumo insuficiente de hierro, la anemia ferropénica puede prevenirse con un régimen alimentario con un alto contenido de alimentos ricos en hierro y vitamina C. Las madres deben asegurarse de alimentar a los bebés con leche materna o con leche de inicio fortificada con hierro.
Entre los alimentos con alto contenido de hierro, se incluyen los siguientes:
Entre los alimentos con alto contenido de vitamina C, se incluyen los siguientes:
Escrito por (en Inglés): Jacquelyn Cafasso
Revisado médicamente (en Inglés)
: George Krucik, MD