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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la carencia de hierro es el principal trastorno nutricional en el mundo. Según investigaciones, el 80 por ciento de la población mundial no tiene la cantidad suficiente de hierro (OMS, 2008).
Si el organismo no tiene la cantidad suficiente de hierro, produce menos glóbulos rojos o produce glóbulos rojos de menor tamaño que lo normal. Como consecuencia, se manifiesta una anemia ferropénica a causa del consumo insuficiente de hierro; en otras palabras, una anemia causada por no consumir suficientes alimentos que contienen hierro.
La anemia es una afección médica que se produce cuando una persona tiene una cantidad de glóbulos rojos menor de lo normal. Puede provocar cefaleas, debilidad y muchos otros síntomas, además de problemas de salud a largo plazo si no se la trata.
Las causas de la anemia son diversas, pero la anemia ferropénica es el tipo más común. Según la OMS, el 30 por ciento de la población mundial tiene anemia debido a una carencia de hierro prolongada (OMS, 2008).
Existen numerosos motivos por los que una persona puede presentar una carencia de hierro en su régimen alimentario. Una buena fuente de hierro es la carne. Los vegetarianos o los veganos que no reemplazan la carne por otro alimento rico en hierro corren el riesgo de padecer anemia ferropénica como consecuencia del consumo insuficiente de hierro. Las personas que tienen un régimen alimentario deficiente en frutas, verduras o carne o que restringen el consumo de estos alimentos también corren más riesgo de padecer la afección.
La deficiencia de hierro es el tipo de deficiencia nutricional más común y también es la causa de anemia más común en los Estados Unidos (CDC, 2011). La anemia ferropénica como consecuencia del consumo insuficiente de hierro se produce cuando no se consumen suficientes alimentos ricos en hierro. En cuanto a los alimentos, las mejores fuentes de hierro son la carne, el pescado y los alimentos fortificados con hierro.
El hierro es necesario para que los glóbulos rojos sean sanos y funcionen correctamente. Los glóbulos rojos están compuestos por una proteína que contiene hierro denominada hemoglobina que transporta el oxígeno de la sangre de los pulmones al resto del organismo. El organismo necesita hierro para producir hemoglobina, ya que, sin ella, deja de producir glóbulos rojos sanos. El organismo almacena un poco de hierro, pero este hierro se consume rápidamente a menos que se reemplace por hierro proveniente de los alimentos que se consumen.
Los siguientes grupos de personas son más propensos a tener un régimen alimentario bajo en hierro:
La anemia ferropénica puede ser bastante leve al principio y, por lo tanto, posiblemente los síntomas no se detecten. La mayoría de las personas ignoran que tienen anemia hasta que se diagnostica mediante un análisis de sangre de rutina (ASH, 2010).
Entre los síntomas que pueden aparecer a medida que la carencia de hierro aumenta, se encuentran los siguientes:
El médico puede diagnosticar la anemia con análisis de sangre. Por ejemplo:
Generalmente, el análisis denominado hemograma completo (HC) es el primero que emplea el médico. Un HC mide la cantidad de todos los componentes de la sangre. Entre estos, se incluyen los siguientes:
El HC brinda información sobre la sangre que sirve para diagnosticar la anemia ferropénica. Esta información incluye lo siguiente:
En la anemia ferropénica, los niveles de hematocrito y hemoglobina son bajos. Por lo general, los glóbulos rojos son más pequeños de lo normal.
A menudo, un HC se realiza como parte de una exploración física de rutina debido a que es un buen indicador del estado de salud general de una persona. Es posible que también se haga como un análisis de rutina antes de una intervención quirúrgica. El diagnóstico de este tipo de anemia es de utilidad ya que la mayoría de las personas anémicas desconocen que carecen de hierro.
Generalmente, la anemia puede confirmarse con un HC. El médico podría indicarle más análisis de sangre para determinar la gravedad de la anemia y decidir el tratamiento. Quizás también analice la sangre al microscopio. Estos análisis brindarán información como la siguiente:
Si su régimen alimentario es deficiente, es probable que tenga carencia de otras vitaminas y minerales. Quizás el médico desee realizar más análisis de sangre para determinar si tiene carencia de algo más, por ejemplo, de ácido fólico y vitamina B12.
La mayoría de los casos de anemia ferropénica son leves y no provocan complicaciones. Sin embargo, si no se agrega hierro al régimen alimentario, pueden aparecer otros problemas de salud.
Cuando se tiene anemia, el corazón debe bombear más sangre para compensar la baja cantidad de oxígeno. Si no se soluciona la carencia de hierro, puede producirse una insuficiencia cardíaca o un agrandamiento del miocardio.
En casos graves de carencia de hierro en embarazadas, es posible que el bebé nazca prematuramente o con peso bajo. La mayoría de las embarazadas toman suplementos de hierro como parte del cuidado prenatal para evitar que esto suceda.
Los bebés y niños que tienen una carencia grave de hierro quizás manifiesten un retraso en el crecimiento y el desarrollo. Es posible que también tengan mayor predisposición a infecciones.
Los comprimidos de hierro restituyen los niveles de hierro en el organismo. Si es posible, debe tomarlos en ayunas para mejorar la absorción, pero, si le causan malestar estomacal, puede tomarlos con las comidas. Quizás tenga que tomar suplementos durante varios meses. Los suplementos de hierro tal vez causen estreñimiento y heces de color negro.
Si el médico determina que también tiene carencia de otras vitaminas y minerales, quizás le recete otras vitaminas o un suplemento multivitamínico.
Los regímenes alimentarios con alto contenido de carne, verduras de hojas oscuras, frutas secas y frutos secos, cereales fortificados con hierro o pan tratan o previenen la carencia de hierro.
La vitamina C permite que el organismo absorba el hierro que se consume. Si toma comprimidos de hierro, el médico podría sugerirle tomarlos con una fuente de vitamina C, como un vaso de jugo de naranja, que es una excelente fuente de este tipo de vitamina.
Los vegetarianos y los veganos deben comer la cantidad suficiente de judías, tofu, frutas secas, espinaca y otras verduras de hojas oscuras. Deben tratar de incorporar alimentos fortificados con hierro al régimen alimentario con frecuencia. Según la Office of Dietary Supplements [Oficina de Suplementos Alimentarios] de los National Institutes of Health [Institutos Nacionales de la Salud], los vegetarianos que no consumen ningún producto de origen animal tal vez necesiten el doble de hierro diario que las personas que consumen este tipo de productos (NIH ODS, 2010). Esto se debe a que es posible que el hierro que se encuentra en los alimentos de origen vegetal no se absorba tan fácilmente o en la misma medida que el que se encuentra en los productos de origen animal, como la carne.
Es posible que el médico lo derive a un nutricionista, que es un especialista en alimentación saludable. Con la ayuda de un nutricionista, puede verificar si está consumiendo las vitaminas y los minerales necesarios con los alimentos que come.
Las personas con trastornos alimentarios quizás deban consultar a un nutricionista que se especialice en trastornos alimentarios para analizar cuáles son las opciones de tratamiento a largo plazo.
En los casos más graves, una transfusión de sangre puede reemplazar la carencia de hierro rápidamente. Este procedimiento consiste en recibir sangre mediante una vía intravenosa (IV), que se inserta en un vaso sanguíneo.
Para prevenir un nivel bajo de hierro, debe mantener un régimen alimentario rico en hierro y vitamina C. Las madres deben alimentar a los bebés con leche materna o leche de inicio fortificada con hierro.
Entre los alimentos con alto contenido de hierro, se incluyen los siguientes:
Entre los alimentos con alto contenido de vitamina C, se incluyen los siguientes:
Escrito por (en Inglés): Jacqulyn Cafasso
Revisado médicamente (en Inglés)
: Brenda B. Spriggs, MD, MPH, FACP