Debe informar al médico acerca de toda reacción anormal a un fármaco para que determine el tipo de reacción que usted padece: alérgica o no alérgica.
Una reacción no alérgica puede ser un efecto secundario que ya está detallado en la información de los estudios clínicos del fármaco o una reacción idiosincrásica que puede producirse ante la primera exposición a un fármaco, no constituye un efecto secundario normal y es más propensa a producirse debido a una anomalía genética o metabólica de la persona. A menudo, utilizar una dosis menor del fármaco en cuestión puede aliviar los efectos secundarios.
En determinadas circunstancias, su reacción a un fármaco puede asemejarse bastante a una reacción alérgica -conocida como seudoalergia o sensibilidad- pero, en realidad, puede ser un efecto secundario frecuente que puede ocurrir ante el primer uso de un fármaco. La urticaria, por ejemplo, se produce en muchas personas que toman analgésicos opioides, tales como codeína. La urticaria también puede ser una reacción idiosincrásica cuando no se encuentra entre los efectos secundarios conocidos de un fármaco específico.
Si presenta una reacción a un fármaco con un síntoma evidente, tiene aproximadamente una entre 10 posibilidades de que sea una reacción alérgica. No obstante, existen determinados fármacos; entre ellos, penicilina y sulfamidas, que pueden provocar anafilaxia -la reacción alérgica con mayor riesgo de muerte-, por lo cual debe prestar especial atención al tomar medicamentos que puedan provocar dicho efecto. Los médicos siempre le preguntarán acerca de alergias anteriores a los antibióticos o cualquier otro fármaco potente que receten.
Escrito por (en Inglés): the Healthline Editorial Team
Revisado médicamente (en Inglés)
: Stephanie Burkhead, MPH
Esta función es sólo para fines informativos y no debe ser usado para reemplazar el cuidado y la información recibida por su proveedor de atención médica.
Por favor, consulte a un profesional con respecto a algún problema de salud que pueda tener.