Join AARP
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today
Your email address is now confirmed.
You'll start receiving the latest news, benefits, events, and programs related to AARP's mission to empower people to choose how they live as they age.
You can also manage your communication preferences by updating your account at anytime. You will be asked to register or log in.
In the next 24 hours, you will receive an email to confirm your subscription to receive emails related to AARP volunteering. Once you confirm that subscription, you will regularly receive communications related to AARP volunteering. In the meantime, please feel free to search for ways to make a difference in your community at www.aarp.org/volunteer
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today

El sangrado de las encías suele ser un signo de enfermedad de las encías, pero también puede indicar otros problemas de salud.
Puede producirse como consecuencia de un cepillado vigoroso o del uso de prótesis dentales que no se adaptan correctamente a la boca. Sin embargo, los episodios frecuentes de sangrado pueden indicar una afección más grave, como las siguientes:
Los problemas relacionados con el cuidado dental son la causa principal del sangrado de las encías. La gingivitis (inflamación de las encías) y la periodontitis provocan sensibilidad en las encías, por lo que son más propensas al sangrado. La mayoría de las personas presentan gingivitis cuando la placa permanece demasiado tiempo sobre la línea de las encías.
El término placa se refiere a los desechos y las bacterias que se adhieren a los dientes y las muelas. Cuando usted se cepilla los dientes, elimina la placa y evita que se formen caries. Sin embargo, si no se cepilla correctamente ni usa hilo dental, es posible que la placa permanezca en la línea de las encías. La acumulación de placa cerca de las encías puede provocar gingivitis.
Entre los síntomas de la gingivitis, se incluyen los siguientes:
Según la American Dental Association [Asociación Dental Americana, ADA], el avance de la gingivitis puede causar enfermedad periodontal, también llamada periodontitis. La enfermedad periodontal hace referencia a la infección de las encías, la mandíbula y el tejido conjuntivo que une los dientes y las muelas a las encías (ADA, 2012). A raíz de la periodontitis, los dientes pueden aflojarse o caerse.
De vez en cuando, las personas que usan prótesis dentales también pueden presentar sangrado de las encías, especialmente cuando las prótesis son demasiado pequeñas o ajustadas. Si las prótesis u otros aparatos dentales causan el sangrado de las encías, consulte al odontólogo u ortodoncista. Posiblemente sea necesario que le tomen nuevas impresiones para fabricar una prótesis o un aparato con un mejor calce.
Las carencias de vitamina C y K también provocan sangrados frecuentes en las encías. Sin embargo, las carencias vitamínicas no suelen ser un problema habitual entre las personas que viven en países desarrollados, según el Linus Pauling Institute (Instituto Linus Pauling, LPI, 2012). Esto se debe a que los niños y adultos sanos que viven en estos lugares tienen acceso a las vitaminas C y K por medio de los alimentos y de suplementos vitamínicos. Pídale al médico que le controle los niveles de estas vitaminas si presenta sangrado de las encías que no sea causado por un cuidado dental inadecuado. Mantenga un régimen alimentario que contenga estos nutrientes para asegurarse de consumir las vitaminas que necesita para mantenerse saludable.
Entre los alimentos con alto contenido de vitamina C, se incluyen los siguientes:
Entre los alimentos con alto contenido de vitamina K, se incluyen los siguientes:
En las mujeres, una causa frecuente de sangrado de las encías es el embarazo. Los cambios hormonales que se producen durante el embarazo pueden aumentar la sensibilidad de las encías.
Los trastornos hemorrágicos, como la hemofilia y la leucemia, también pueden aumentar las probabilidades de tener sangrados en las encías. También es posible que las encías sangren más si toma algún anticoagulante, como warfarina, aspirina o heparina.
Una buena higiene dental constituye el primer paso para controlar el sangrado de las encías. Visite al odontólogo dos veces al año para que le realice una limpieza profesional, le indique si tiene gingivitis y le enseñe a cepillarse los dientes correctamente. El cepillado correcto y el uso de hilo dental eliminan la placa de la línea de las encías y reducen el riesgo de padecer enfermedad periodontal.
También es posible que el odontólogo le recete algún enjuague bucal antiséptico para reducir la placa que se forma en la boca. Enjuagarse la boca con agua tibia y sal puede aliviar las encías inflamadas y propensas al sangrado.
Use un cepillo dental de cerdas suaves que no irrite las encías inflamadas, especialmente si el sangrado se produce después del cepillado. Los cepillos de cerdas intermedias y duras pueden ser demasiado abrasivos para las encías sensibles. También es una buena idea usar un cepillo dental eléctrico, ya que el diseño del cabezal de este tipo de cepillos permite una limpieza más profunda de la línea de las encías que los cepillos manuales.
Programe una consulta con el proveedor de atención primaria, quien determinará si la salud dental no es la causa subyacente del sangrado de las encías que lo aqueja. Una exploración física exhaustiva y una serie de análisis de sangre servirán para identificar la causa del sangrado. El tratamiento variará según la afección.
Escrito por (en Inglés): Erica Roth
Revisado médicamente (en Inglés)
: George Krucik, MD