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Si tiene el síndrome de los ojos secos, no produce suficientes lágrimas o no mantiene una capa normal de lágrimas para cubrir los ojos. En consecuencia de ello, sus ojos no eliminan el polvo ni otros irritantes, lo cual puede causarle escozor, ardor, dolor y/o enrojecimiento. Consulte de inmediato al médico si tiene ojos secos y un aumento repentino de las molestias, o enrojecimiento, o un descenso repentino de la capacidad visual.
Leer mucho, trabajar con una computadora o estar muchas horas en un ambiente seco podría agravar aún más su problema si tiene esta afección. Si tiene síndrome de los ojos secos, sus ojos también podrían ser propensos a sufrir infecciones bacterianas o bien la superficie de sus ojos podría inflamarse y causar cicatrices en la córnea. Si bien es molesto, rara vez el síndrome de los ojos secos causa una pérdida permanente de la vista.
Las lágrimas tienen tres capas: la externa es oleosa, la del medio es acuosa y la interna es mucosa. Si las glándulas que producen los distintos componentes de las lágrimas están inflamadas o no producen suficiente agua, aceite o mucus, podría producirse el síndrome de los ojos secos. Cuando a las lágrimas les falta aceite, se evaporan rápidamente y los ojos no pueden mantener una cantidad suficiente de humedad.
Las causas del síndrome de ojos secos pueden ser:
El síndrome de los ojos secos es más común entre las personas mayores de 50 años. De los 5 millones de estadounidenses de este grupo etario con dicha afección, la mayoría son mujeres, aunque es algo que también le ocurre a los hombres. Entre las mujeres, las embarazadas, las que hacen una terapia de reemplazo hormonal o las que están en la etapa menopáusica corren un riesgo mayor. Las siguientes afecciones subyacentes también pueden aumentar el riesgo:
Los síntomas más comunes del síndrome de los ojos secos son escozor, dolor y enrojecimiento de los ojos. Tal vez sienta que los ojos se le cansan más rápidamente que antes o que tiene más dificultad para leer o estar frente a la computadora por períodos largos. Es común sentir como que tiene arena en los ojos y también tener la visión borrosa.
Si siente los ojos secos y de repente no puede ver tan bien como solía hacerlo, consulte de inmediato a un optometrista o a un oftalmólogo. Luego de describir sus síntomas, le harán exámenes para determinar la cantidad de lágrimas en sus ojos y también le analizarán las lágrimas con un biomicroscopio. Para este examen, el médico usará un pigmento como fluoresceína para poder ver mejor la película de lágrimas de los ojos.
También podrían hacerle la prueba de Schirmer para medir cuán rápidamente sus ojos producen lágrimas. Con esta prueba se determina su tasa de producción de lágrimas, usando para ello una mecha de papel colocada en el borde del párpado. El oculista podría remitirlo a un especialista, según la causa subyacente de su afección (por ejemplo, a un alergista, si sufre de alergias crónicas).
Los colirios que aumentan la humedad de los ojos forman parte de los tratamientos más comunes para el síndrome de los ojos secos. Las lágrimas artificiales son eficaces para algunos pacientes.
El oftalmólogo también podría usar tapones para bloquear los orificios de drenaje de los extremos de los ojos. Este es un procedimiento relativamente indoloro y reversible que disminuye la pérdida de lágrimas. Si su trastorno fuera grave, podría recomendarse que los tapones se utilizaran como solución permanente.
El medicamento que más comúnmente se receta para el síndrome de ojos secos es un antiinflamatorio llamado ciclosporina. Su función es aumentar la cantidad de lágrimas y así disminuir el riesgo de sufrir daños en la córnea. Si el suyo fuera un caso grave, quizás tendrá que usar un colirio con corticoesteroides durante un breve tiempo hasta que el medicamento le haga efecto.
Si tiene ojos secos por efecto de otro medicamento, el médico podría recetarle algo diferente que no le provoque dicho efecto.
Un régimen alimenticio equilibrado con suficientes proteínas y vitaminas es esencial para la salud de los ojos. A veces se recomienda tomar suplementos de ácido grasos omega-3 esenciales para aumentar el contenido de aceite de los ojos. En general, esto suplementos deben tomarse regularmente por al al menos tres meses para observar una mejoría.
Si tiene un caso grave de síndrome de los ojos secos que no se resuelve con otros tratamientos, el médico podría recomendar hacer una cirugía. Los orificios de drenaje de los extremos internos de los ojos podrían obturarse en forma permanente para que los ojos mantengan una cantidad adecuada de lágrimas.
Si tiene ojos propensos a la sequedad, use un humidificador para aumentar la humedad en la habitación; evite también los climas especialmente secos. Trate de usar menos los lentes de contacto y disminuir el tiempo que pasa frente a la computadora o a la televisión.
En general, el síndrome de los ojos secos no afecta permanentemente la visión. Con tratamiento puede disminuir considerablemente las molestias. En casos poco frecuentes pueden producirse infecciones y úlceras en los ojos, lo cual deberá tratarse por separado.
Escrito por (en Inglés): Chitra Badii
Revisado médicamente (en Inglés)
: George Krucik, MD