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El sistema nervioso del cuerpo se divide en dos áreas principales: el sistema nervioso central (que incluye el cerebro y la médula espinal) y sistema nervioso periférico. El sistema nervioso simpático, que es parte del sistema nervioso periférico, controla la respuesta de luchar o huir, el nivel de ciertas hormonas, la digestión, el ritmo cardíaco y la presión de la sangre. Ayuda a transportar mensajes del cerebro hacia las distintas partes del organismo.
El neuroblastoma es un cáncer que se desarrolla en los tejidos del sistema nervioso simpático. Es un cáncer poco frecuente, según Memorial Sloan-Kettering Cancer Center (MSKCC, 2012). En Estados Unidos se diagnostican aproximadamente 700 nuevos casos por año.
En general, se diagnostica antes de la que la persona llegue a los cinco años y es el cáncer más común en bebés.
Es un tumor sólido y a menudo se encuentra en las glándulas suprarrenales, la pelvis, el abdomen, el cuello o el tórax. Si avanza, puede diseminarse hacia los huesos, los ganglios linfáticos y la piel.
Los síntomas iniciales del cáncer tienden a ser generales y no específicos. Entre ellos destacan fiebre, pérdida del apetito, diarrea y pérdida de peso. Recuerde que esos síntomas no conducen necesariamente a un diagnóstico de neuroblastoma.
Los signos y síntomas posteriores dependen de la ubicación del tumor y podrían ser:
Debido a la naturaleza no específica de los síntomas de un neuroblastoma temprano, la enfermedad tiende a ser extensiva cuando se le diagnostica. Según Memorial-Sloan Kettering, para cuando se emite un diagnóstico, en la mitad de todos los casos ya se ha diseminado (MSKCC, 2012).
Los análisis que se hacen para ayudar en el diagnóstico son:
Una vez que se diagnostica el neuroblastoma, a la enfermedad se le asigna un estadio. Esto significa que se le asigna una categoría basándose en su ubicación y en cuán lejos se ha diseminado. El estadio en el que se encuentre el cáncer determina su tratamiento y por eso es crucial determinar el estadio para saber cuál es el pronóstico. El neuroblastoma tiene cuatro estadios:
El tumor está en un área y puede eliminarse bastante fácilmente.
En el estadio 2A el tumor está en un área pero no puede eliminarse completamente durante la cirugía.
En el estadio 2B el tumor está en un área pero PUEDE eliminarse completamente durante la cirugía. Sin embargo, además del tumor que puede verse, hay células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos al tumor.
Se dice que el neuroblastoma está en el estadio 3 si se cumple cualquiera de las tres siguientes situaciones.
En este estadio, el tumor y/o las células cancerosas se han diseminado hacia partes distantes del cuerpo, como huesos, hígado, piel, ganglios linfáticos distantes u otros órganos.
El estadio 4S es una categoría especial de neuroblastoma que se comporta en forma diferente. El neuroblastoma en estadio IV se produce cuando se cumplen los siguientes criterios:
Una vez determinado el estadio, los tumores se agrupan según su riesgo, que puede ser bajo, intermedio o alto. Los grupos de riesgo se determinan por el estadio y también por la edad del paciente, así por como por la histología y la biología del tumor. Los neuroblastomas de bajo riesgo y de riesgo intermedio tienen una buena probabilidad de curarse por completo. Los neuroblastomas de alto riesgo pueden ser más difíciles de curar.
El tratamiento de este cáncer depende de la edad del niño y del estadio del cáncer. Puede incluir cirugía, quimioterapia, radiación, inmunoterapia o trasplante de células madre. A muchos pacientes se les hace más de un tipo de tratamiento. El tratamiento suele hacerse en etapas y puede durar varios años.
La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. En general, estos medicamentos se administran por vía intravenosa, pero también pueden tomarse por vía oral, lo cual depende del medicamento específico. Los efectos secundarios pueden ser: caída del cabello, llagas en la boca, náuseas, vómitos, debilitamiento del sistema inmunitario y cansancio. Los efectos secundarios pueden desaparecer una vez que el tratamiento se termina.
La radioterapia utiliza rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas. Normalmente, se administra con una máquina que apunta los rayos hacia el área deseada. Este tipo de tratamiento puede causar efectos secundarios como irritación de la piel, diarrea y cansancio.
A la inmunoterapia también se la llama terapia biológica. En este tratamiento se utilizan medicamentos para estimular al sistema inmunitario para que combata la enfermedad.
A la terapia con células madre también se la conoce como trasplante de médula ósea. Después de recibir altas dosis de quimioterapia y/o de radiación, las células madres de reemplazo se inyectan en el torrente sanguíneo. Este tratamiento no es adecuado para todo el mundo, sino que suele usarse en pacientes de alto riesgo cuyas opciones de tratamiento probablemente resultarían en una cura limitada.
Cada niño es diferente, y el médico le explicará cuáles son las opciones de tratamiento posibles y cuales son mejores para su hijo; también se referirá al cronograma de tratamiento propuesto.
Según Children's Neuroblastoma Cancer Foundation [Fundación de Cáncer para Niños con Neuroblastoma], la tasa de supervivencia en los casos de alto riesgo se encuentra entre 25% y 50% y hay muy pocas probabilidades de recaída para los casos de riesgo bajo y mediano que se han tratado con éxito (CNCF, 2012). Después de que se termina el tratamiento del neuroblastoma, hay que hacer consultas de seguimiento para verificar que no haya recaídas. Los controles son importantes porque el tratamiento del cáncer puede causar efectos secundarios a largo plazo. Si bien no todos los que tienen un neuroblastoma sufrirán efectos secundarios, siempre existe la posibilidad de ello. Estos efectos graves pueden incluir dificultades de aprendizaje, problemas de visión, convulsiones, problemas de desarrollo, problemas en músculos y huesos y cánceres secundarios.
Pregunte a su médico acerca de los riesgos de cada tratamiento específico y sobre cómo controlar, tratar o evitar las futuras complicaciones.
Muchos hospitales y centros para tratamiento del cáncer tienen grupos de apoyo para pacientes y familiares que están lidiando con un neuroblastoma u otros cánceres, o que han tenido que lidiar con ellos. Seguramente verá que son muy útiles para obtener apoyo e información.
Escrito por (en Inglés): Jaime Herndon
Revisado médicamente (en Inglés)
: Brenda B. Spriggs, MD, MPH, FACP