Join AARP
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today
Your email address is now confirmed.
You'll start receiving the latest news, benefits, events, and programs related to AARP's mission to empower people to choose how they live as they age.
You can also manage your communication preferences by updating your account at anytime. You will be asked to register or log in.
In the next 24 hours, you will receive an email to confirm your subscription to receive emails related to AARP volunteering. Once you confirm that subscription, you will regularly receive communications related to AARP volunteering. In the meantime, please feel free to search for ways to make a difference in your community at www.aarp.org/volunteer
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today

La neuropatía autónoma es una afección que se produce como consecuencia de lesiones en los nervios que contribuyen al funcionamiento de los órganos y sus sistemas. Estas lesiones nerviosas interfieren en el procesamiento de señales entre el sistema nervioso autónomo y el cerebro. Si los nervios autónomos se dañan, es posible que la presión arterial, la frecuencia cardíaca, los patrones de sudoración, la defecación, la micción y la digestión se vean afectados.
La neuropatía autónoma suele ser una complicación relacionada con otras afecciones y determinados medicamentos. Los síntomas tal vez varíen según la causa de la neuropatía y la ubicación de la lesión nerviosa.
Entre los factores que podrían causar lesiones en los nervios autónomos, se incluyen los siguientes:
Algunos factores que podrían aumentar el riesgo de tener neuropatía autónoma son la diabetes, el alcoholismo y otras afecciones médicas, como el lupus, el VIH, la enfermedad de Parkinson, el botulismo y el cáncer.
Posiblemente el riesgo sea superior si el paciente es una persona mayor, tiene diabetes y sobrepeso, además, de presión arterial y niveles de colesterol elevados.
Esta enfermedad puede afectar muchos órganos y provocar una gran variedad de síntomas. Algunos de los primeros síntomas de la neuropatía autónoma son los siguientes:
Los síntomas más avanzados pueden afectar el funcionamiento de órganos específicos, por ejemplo, los siguientes:
Vejiga
Sistema digestivo
Órganos sexuales
Corazón y vasos sanguíneos
Ojos
Glándulas sudoríparas
Otros síntomas
Programe una consulta médica si tiene síntomas de neuropatía autónoma, ya que el diagnóstico precoz podría mejorar el pronóstico.
El médico ofrecerá un diagnóstico según los factores de riesgo, lo que pudo observar durante la exploración física y los resultados de las pruebas médicas. Es posible que el médico solicite las siguientes pruebas y análisis:
Los tratamientos contra la neuropatía autónoma consisten en tratar los nervios lesionados y cualquier afección subyacente que esté dañando los nervios. En consecuencia, existen diferentes tratamientos según los síntomas.
Entre los tratamientos contra los problemas digestivos y gastrointestinales, se incluyen los siguientes:
Entre los tratamientos para los problemas urinarios y de vejiga, se incluyen los siguientes:
Entre los tratamientos para la disfunción sexual, se incluyen los siguientes:
Entre los tratamientos contra los problemas cardíacos y de presión arterial, se incluyen los siguientes:
Entre los tratamientos contra los problemas de sudoración anormal, se incluyen los siguientes:
El pronóstico varía según la causa de la lesión nerviosa y la eficacia con la que puede tratarse. En algunos casos, no se requiere tratamiento, mientras que en otros, los síntomas permanecen o incluso empeoran a pesar del tratamiento.
Tratar las afecciones que pueden causar neuropatía podría prevenir su desarrollo.
Si tiene diabetes, mantenga el nivel de glucemia estable. Adoptar un régimen alimentario con contenido bajo de azúcar y contenido elevado de fibra podría ayudar a regular la diabetes.
Deje de fumar. Hable con el médico acerca de los tratamientos disponibles para dejar de fumar.
Deje de beber alcohol. Tal vez resulte útil recurrir a los servicios de un asesor.
Incorpore la actividad física en su vida diaria para perder peso y controlar ciertas afecciones médicas.
Prevenga la presión arterial elevada y beba mucho líquido, haga actividad física de manera periódica y póngale fin a aquellas situaciones que le generan estrés.
Escrito por (en Inglés): Suzanne Allen and Marijane Leonard
Revisado médicamente (en Inglés)
: George Krucik, MD