Join AARP
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today
Your email address is now confirmed.
You'll start receiving the latest news, benefits, events, and programs related to AARP's mission to empower people to choose how they live as they age.
You can also manage your communication preferences by updating your account at anytime. You will be asked to register or log in.
In the next 24 hours, you will receive an email to confirm your subscription to receive emails related to AARP volunteering. Once you confirm that subscription, you will regularly receive communications related to AARP volunteering. In the meantime, please feel free to search for ways to make a difference in your community at www.aarp.org/volunteer
Get exclusive member benefits & effect social change. Join Today

Debido a que la menopausia no es una enfermedad sino un proceso biológico natural, no requiere tratamiento médico. Sin embargo, existen tratamientos que permiten aliviar los síntomas.
La hormonoterapia (HT), anteriormente conocida como tratamiento de reemplazo hormonal, es un tratamiento mediante el cual se suministran hormonas adicionales al organismo cuando este no produce la cantidad suficiente, como sucede durante la menopausia.
Las mujeres que aún tienen el útero, generalmente reciben una combinación de estrógeno y progestágeno, una versión sintética de la hormona progesterona, que se produce naturalmente. La combinación es necesaria porque administrar estrógeno solamente puede ocasionar el crecimiento del revestimiento del útero y, de esta manera, aumenta el riesgo de contraer cáncer de endometrio. Las mujeres que se sometieron a una extirpación de útero generalmente pueden tomar estrógeno solamente.
Estas hormonas recetadas se ofrecen en diversos formatos; entre ellos, píldoras, cremas y parches cutáneos. Generalmente, se administran de las siguientes maneras:
En 2010, la North American Menopause Society [Sociedad Norteamericana de la Menopausia, NAMS] publicó pautas nuevas acerca de la HT en las que se afirma que los beneficios del tratamiento superan los riesgos solo en el caso de las mujeres que comienzan la HT cerca del inicio de la menopausia, y que el índice beneficio-riesgo disminuye significativamente con la edad. Según la NAMS (al igual que muchos otros expertos y grupos de apoyo), una mujer de 45 años se beneficiará mucho más con el tratamiento que una de 65 años. Asimismo, los beneficios que la mujer de 45 años reciba comenzarán a disminuir con el aumento de la edad. Sin embargo, la decisión de comenzar la HT solo debe tomarse luego de consultar al médico.
Si se los recibe por un período breve, los aumentos de los niveles de estrógeno y progestágeno reducen los síntomas como los sofocos. También pueden aliviar otros síntomas, como los escalofríos, los desmayos o los mareos, y disminuir la atrofia vaginal. La hormonoterapia ha demostrado ser prometedora para el tratamiento de la osteoporosis, el cáncer colorrectal y la enfermedad cardíaca. Generalmente, se receta la dosis mínima de hormonoterapia que permite aliviar los síntomas, como recomienda la Food and Drug Administration [Administración de Alimentos y Medicamentos, FDA].
Aunque algunos creen que el estrógeno ayuda a que las mujeres se sientan jóvenes y retrasa la aparición de arrugas, no existe evidencia científica que respalde estas afirmaciones. Tampoco se ha probado que el estrógeno sea eficaz para aliviar los síntomas emocionales o nerviosos a menos que estos sean consecuencia de otros síntomas de la menopausia, como los sofocos.
Utilizar la combinación estrógeno-progestágeno a largo plazo conlleva riesgos. Los estudios han demostrado que esta práctica aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer de mama, accidentes cerebrovasculares, coágulos sanguíneos y mamografías anormales, sobre todo con falsos positivos. Sin embargo, no se ha demostrado que tomar estrógeno solamente aumente el riesgo de tener cáncer de mama o enfermedad cardíaca. El aumento del riesgo se mantiene en el caso de accidentes cerebrovasculares, coágulos sanguíneos y mamografías anormales. Sin embargo, la hormonoterapia a largo plazo generalmente no se receta.
A veces, se recetan anticonceptivos orales de dosis baja durante la etapa de perimenopausia para controlar las menstruaciones intensas, frecuentes o irregulares. Los sofocos pueden aliviarse si se toman estos anticonceptivos que, además, previenen embarazos.
Pueden utilizarse óvulos, anillos o cremas vaginales para aplicar pequeñas dosis de estrógeno en el área que rodea la vagina y, de esta manera, aliviar síntomas como la sequedad vaginal, el malestar físico durante las relaciones sexuales y los problemas en las vías urinarias.
Escrito por (en Inglés): the Healthline Editorial Team
Revisado médicamente (en Inglés)
: Andrea Baird, MD